20121231

INDICE

Sobre el último libro del Dr. Reinaldo Rojas
Baje el libro Universidad, Curriculum y Postmodernidad Crítica (PDF)
Ponencia en LVII Convención Anual de Asovac
Declaraciones del Dr. Pascual Mora (18/2/07)
Congreso en México
Congreso Iberoamericano
Junta Directiva 2004-2006
Bicentenario Independencia Latinoamericana
Estatutos
SVHE acreditada por ISCHE

20080512

Sobre el último libro del Dr. Reinaldo Rojas

RESEÑA

ROJAS, Reinaldo (2007) Federico Brito Figueroa, Maestro Historiador. Barquisimeto: Fundación Buría y el Centro de Investigaciones Histórica “Federico Brito Figueroa” de la UPEL-IPB, 2007, |47 pp. ISBN: 978-980-6087-64-4

Recientemente acaba de salir el libro de Reinaldo Rojas sobre el maestro pensador Federico Brito Figueroa y me compromete la presentación, no sólo porque he sido testigo y actor de esta vivencia sino porque recoge la experiencia con el maestro en las últimas décadas de su vida, y el ulterior desarrollo de la Escuela de Historiadores en Venezuela. Es un trabajo que fue macerado por el Dr. Rojas sobre la base de su experiencia e intercambios personales y académicos con el maestro. Se dice rápido, y pareciera poco en la vida de un maestro que fue longevo, pues vivió largos 78 años, que parecieran más. Fue la etapa de los últimos años de su vida, pero también fue la etapa en donde el pensador se revisaba permanentemente a sí mismo. Es una obra excelentemente escrita y sentida en cinco inmejorables ensayos con un apéndice que recoge una extraordinaria entrevista al maestro; precedida de un magnífico prólogo escrito por el discípulo Dr. Manuel Carrero, quien afirma: “El trabajo docente, investigativo, editorial, difusor y formativo que desarrolla Reinaldo Rojas, pareciera tener su alter ego en la obra realizada por el Maestro Brito Figueroa, razón por la cual continuamente estudia su obra escrita…” p. 13. Con se trata de una obra que ensambla la experiencia académica con la personal, permítase la licencia de hacer dos menciones sobre mi experiencia con el maestro Federico Brito Figueroa: una, académica y otra personal. En cuanto a la académica, quisiera recordar una virtud poco conocida públicamente, pero que en la conversación menuda salía a flote. Se trata de su voluntad de enjuiciarse a sí mismo, así me comentaba en una oportunidad que se reclamaba el haber sido ortodoxo en muchas de sus apreciaciones; hasta el punto que en 1998, me confesó: “si tuviera 10 años menos reescribiría mi obra; yo no tendré tiempo de hacerlo pero Uds, tendrán ese compromiso.” ¡Qué humildad la del maestro Brito Figueroa!, sobre todo porque no era hombre de vocaciones benedictinas. Por eso pensaba que el maestro sólo se realizaría cuando sus alumnos lo superasen. No escondía bibliografía a sus discípulos, aún cuando no la hubiese leído, fue así como prestó su último libro traído de Francia en ese año, se trataba de la edición de la obra de Maurice Halhwachs (1994) Les cadres socieaux de la memoire, y me dijo: “Pascual tu camino en la historia estará cerca de esta obra, espero le sirva, yo no tendré tiempo para leerla.” En verdad, fue fundamental para el análisis epistemológico de la historia de las mentalidades en mi tesis doctoral (2004) La dama, el cura y el maestro en el siglo XIX. Esta recomendación fue básica para mi formación teórica en una tradición historiográfica analista francesa, por eso se preocupaba de que sus alumnos leyeran en lengua materna a Marc Bloch, y la obra de los fundadores de la Escuela de Anales; sin duda que las últimas generaciones formadas por él están más pinceladas de la tradición analista que de las categorías del materialismo histórico, y que Rojas (1995) define así: “La labor desarrollada por Federico Brito Figueroa en la formación de historiadores profesionales se desprende de su definición de la Historia como ´ciencia de los hombres en el tiempo,´ tal como lo propuso en 1941 el gran historiador francés Marc Bloch en su obra clásica Apología de la Historia o el oficio del historiador (…) Para Bloch y para Brito Figueroa, la Historia no estudia el pasado, como se ha dicho y se sigue diciendo en nuestro medio. Estudia al hombre en el tiempo, por lo cual existe en el análisis histórico un diálogo permanente presente-pasado-presente.” (Rojas: 1995:134) En cuanto a la anécdota personal, manifiesto que Federico Figueroa tenía una inmensa comprensión humana, que escondía tras el caparazón de la dureza de su carácter, y su expresión hierática. Sí, Federico Brito Figueroa fue un hombre de una extraordinaria sensibilidad social y humana, además de excelente catedrático. Recuerdo que en una oportunidad, a escasos meses de haberlo conocido en San Cristóbal con ocasión de su visita, y encontrándome en las V Jornadas de Investigación y Docencia en la Ciencia de la Historia en la ciudad de Barquisimeto, hizo gala de una de sus virtudes poco difundidas: la hospitalidad. Me invitó a compartir su habitación, pues tenía disponibilidad de dos camas, y yo venía de San Cristóbal. Y, en ese compartir de una semana pude percibir la presencia de una ser que vivía para estudiar las 24 horas del día; una de las noches antes de conciliar el sueño me pregunto: _ ¿Cómo está tu francés?, a lo que respondí, que lo leía fluidamente. E inmediatamente me colocó los audífonos con la grabación de su conferencia que dictaría ese mismo año en Francia, recuerdo que era sobre Paul Ricoeur. ¿Quíen lo diría? el maestro Brito Figueroa incursionando en la literatura del giro lingüístico, así fue, quizá si el tiempo lo hubiese permitido nos hubiera aportado ese importante acercamiento en el que se reencuentra la Escuela de Annales con la teoría del giro lingüístico. (Es auténtico-el autor)

El maestro Federico Brito Figueroa como historiador desplegó su vocación por más de 60 años, primero como Profesor Titular en la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela (UCV), luego en universidades nacionales, latinoamericanas y europeas. Pero tiene el mérito no sólo de destacarse como investigador sino que formó por lo menos tres generaciones de historiadores en Venezuela. En este sentido Reinaldo Rojas (1995) apuntala que “en su quehacer universitario se conjugan el investigador de extensa y profunda obra sobre nuestro proceso histórico nacional y el educador dedicado a formar nuevas generaciones de historiadores profesionales para el país.” (Rojas, 1995:136) Desde 1960, a su llegada de México y luego de haber realizado sus estudios doctorales concentró sus esfuerzos en la formación de sus discípulos en el campo histórico.

La primera generación, nivel de postgrado, se remonta a 1970 cuando inició las actividades a nivel en la Maestría de la Facultad de Humanidades de la UCV, del cual egresaron destacados historiadores, a saber: Luis Cipriano Rodríguez, Irene Rodríguez Gallad, María Victoria López, José Marcial Ramos Guédez, entre otros. La segunda generación se fragua luego de su jubilación, cuando casi todos piensan regresar al silencio y hundirse en la senilidad de sus días postreros.

En 1981 funda en la Universidad Santa María (USM), el Programa de Especialización, Maestría y Doctorado en Historia, apegado al más puro estilo francés, en donde lo más importante es el sentido de escuela de pensamiento. El Programa de Investigación y Postgrado en Historia en la U.S.M. también se inició bajo su anuencia académica. En 1983, egresó la primera promoción con el nombre de Trigésimo Aniversario de la Universidad Santa María. El Maestro Brito Figueroa enfiló sus derroteros con el lema “trabajando en pequeño, pero pensando en grande." Algunas de esas promociones llevaron los siguientes nombres: Rufino Blanco Fombona, Juan Bautista Fuenmayor, Miguel Acosta Saignes, Trigésimo Aniversario de la Universidad Santa María, y Federico Brito Figueroa (Promoción de Postgraduados en Historia Marc Bloch (1983-1993).

Si hay Maestro entonces podemos pensar en su Escuela, dice el Dr. Reinaldo Rojas. El balance de este proceso, es por demás, importante, “más de doscientos especialistas en Historia Económica y Social de Venezuela, formados en Caracas, La Victoria y Barquisimeto (…) noventa y siete (97) Magister en Historia, la primera promoción de diecisiete candidatos a Doctor en Historia que en 1990 egresan de una universidad venezolana, promoción que llevó el nombre de Centenario de la Academia Nacional de la Historia y finalmente el egreso, hasta la fecha, de catorce doctores en Historia. Estos son sus nombres: Luis Ugalde S.J., Reinaldo Rojas, Zulay Rojo, Catalina Banko, Marcos Andrade Jaramillo, Adelina Rodríguez Mirabal, Inés Ferrero Kellerhoff, Ramón González Escorihuela, José Marcial Ramós Guédez, José Expedito Paredes, Carlos Tulio Tavera, María Victoria López, Antonio García Ponce y Aura Chirinos.” (Rojas, 1995:137) A este grupo le agregamos, los José María Surga, Carmen Saín de Gutiérrez, Felipe Hernández González, Manuel Carrero, Miriam Meza de Borges, Elis Fréites, Diógenes Molina, Héctor Maldonado, José Pascual Mora García, Yariesa Lugo, Emerio Fereira, Irma Marina Mendoza, Egilda Rangel, Enma Martínez, Luis Cortes Riera, Dulce Marrufo, María Rodríguez Crespo, Blanca Sánchez, y William Parra. Esta última generación, fue llevada inicialmente de la mano por el maestro Federico Brito Figueroa pero continuada, luego de su muerte, por su discípulo el Dr. Reinaldo Rojas.

Esta Escuela de Historiadores persevera tutelada por el Dr. Reinaldo Rojas y ha visto sus frutos fundamentalmente en la provincia venezolana, en tal sentido recordamos de la región centroccidental a: Dulce Marrufo (Fundadora y Coordinadora General del Programa de Maestría en Historia de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado), Luis Cortés Riera, y María Rodríguez Crespo. Y el grupo de historiadores de la Universidad de los Andes-Táchira integrado por José Pascual Mora-García, Yariesa Lugo Marmignon, Héctor Maldonado, y Emerio Fereira.

Son historiadores que los une una tendencia historiográfica, que al decir de Reinaldo Rojas (2007) es “una escuela de pensamiento histórico formada en las tradiciones del marxismo y la Historia Económico y Social propugnada por los maestros franceses Marc Bloch y Pierre Vilar, es tal vez la definición que mejor puede sintetizar la actuación que en campos de la investigación histórica y en la formación de historiadores profesionales a nivel de postgrado desarrolló Federico Brito Figueroa en Venezuela, a partir de su regreso al país en 1960 hasta su muerte el 28 de abril del año 2000.” (Rojas, 2007:75)

Podríamos decir que en Venezuela la escuela de historiadores fundada por el Dr. Brito Figueroa siguió, guardando las distancias, el mismo camino que las generaciones de la Escuela de Annales en Francia. Eso significa que la primera, segunda y tercera generación anclaron sus investigaciones en la Historia Económico-Social. Y luego fueron apareciendo proyectos, tesis de maestría y doctorado que apostaban por las vertientes de la tercera y cuarta generación de la Escuela de Annales, indagando también en la Historia de las Mentalidades y Representaciones. Esta visión de la historia orienta al historiador para romper con la historia episódica y romántica, la historia lineal y eurocentrista, la historia en migajas y la historia como souvenir, trasciende la historia política y económica, y hunde sus huellas en estudio de las patologías sociales; en este sentido, aborda la investigación histórica en el terreno de lo interdisciplinario. Terrenos otrora vistos con reticencia por las historias tradicionales son terreno fértil en el mismo sentido que lo plantea la Nouvelle Histoire en Francia.

J. Pascual Mora García

Profesor Asociado de la Universidad de los Andes-Táchira, Venezuela.

Doctor en Historia

Vicepresidente de la Sociedad de Historia de la Educación Latinoamericana (SHELA).

20080506

Baje el libro Universidad, Curriculum y Postmodernidad Crítica (PDF)


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20071220

LVII Convención Anual de Asovac, Ponencia

Realizada en la UNET (Universidad Nacional Experimental del Táchira), San Cristóbal, Venezuela, 20/12/2007


ANALISIS DE LA EXPRESIÓNLA CIENCIA NO PIENSA” DE MARTÍN HEIDEGGER EN LAS POLÍTICAS DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA DE LA VENEZUELA ACTUAL, ESTUDIO DE CASO:
EDUCACIÓN SUPERIOR

J. Pascual Mora García

Profesor de la ULA-Táchira.

Resumen

Nos proponemos hacer un estudio epistemológico de la ciencia y la tecnología en las distintas escenificaciones del tiempo histórico nacional venezolano del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Para ello echamos mano de Martín Heidegger en una conferencia que ofreció en Friburgo donde enunció la frase "la ciencia no piensa." La expresión de Heidegger hay que interpretarla en el sentido de que la ciencia normal (en la terminología de Th. S. Kuhn) no piensa; es decir no cuestiona su paradigma. Le corresponde a la filosofía plantearse este tipo de cuestiones que en cierta medida completa el saber de la ciencia. En este sentido, partimos de la hipótesis de que históricamente las políticas en ciencia y tecnología estuvieron sujetas a la imposición de la Modernidad cultural, y que son escasas las reflexiones que sobre el paradigma científico que se han hecho en Venezuela.

Palabras claves: filosofía de la ciencia, mentalidad, técnica.

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La “ciencia no piensa” es una expresión del filósofo alemán Martín Heidegger, y me permito retomarla porque me parece oportuna para iniciar la reflexión: Hacia una Evaluación de la Política Científica y Tecnológica de la V República, que se realizará el día jueves 20 de diciembre en el marco de la Convención Nacional de AsoVac en San Cristóbal, propuesta por el Grupo Venezolano de Historia y Sociología de la Ciencia coordinado por la Dra. Yajaira Freites (IVIC) y el Dr. Humberto Ruiz (ULA).

La expresión de Heidegger hay que interpretarla en el sentido de que la ciencia normal (en la terminología de Th. S. Kuhn) no piensa; es decir no cuestiona su paradigma. Le corresponde a la filosofía plantearse este tipo de cuestiones para en cierta medida completar el saber de la ciencia. En este sentido, partimos de la hipótesis de que históricamente las políticas en ciencia y tecnología estuvieron sujetas a la imposición de la Modernidad cultural, y que son escasas las reflexiones críticas que sobre el paradigma científico se han hecho en Venezuela. En ese sentido, en la IV República (expresión simplista, que confieso no me gusta para clasificar el tiempo histórico nacional, pero que la asumo a contrapelo de la propuesta del Simposio) las elites económicas y el maridaje de cierta intelligentsia criolla con el poder político diseñaron las políticas científico-tecnológicas de los gobiernos de turno, es decir, funcionaron como aparatos ideológicos del Estado, y sirvieron de base en el diseño del tiempo histórico nacional; organizaron los ritos y conmemoraciones cívicas, la historiografía y la en­sayística, determinaron cuál debía ser el paradigma científico dominante, planificaron la economía política de la verdad científica y tecnológica, incluso diseñaron cuándo, cómo y dónde debía invertirse y distribuirse los recursos de la nación, además de a quiénes se debían favorecer socialmente. En una palabra, pactaron con los centros hegemónicos del poder científico y tecnológico mundial: v. gr. Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, y la CEPAL, que como sabemos son el remedo del paradigma tecnocrático mundial; representan el poder de la tría: EEUU, Japón y la CEU. De esa manera, la escenificación del tiempo nacional diseñada desde las elites se convirtió en una suerte de esqueleto del imaginario científico nacional, y a la postre en la gran maquinaria que impuso el paradigma científico-tecnológico dominante.

Debemos aclarar de entrada que cuando hablamos de intelligentsia criolla, deslindamos dos sectores: uno, la intelligentsia criolla apegada al poder político que diseñó los planes de la nación y los paradigmas dominantes de las políticas de Estado en ciencia y tecnología, p.e. el paradigma planificador, y el paradigma tecnocrático. Y, otro, el sector de la intelligentsia criolla, casi clandestino que desarrollo la ciencia y la tecnología en los laboratorios y centros de investigación sufriendo todos desafueros de los deficientes apoyos a la investigación. Incluso de políticas gubernamentales ni siquiera los tomaban en cuenta para consultarles sobre los destinos del país. Solo recordemos el caso del Centro de Investigación del Estado para la producción Agroindustrial (CIEPE) durante el mandato del presidente Rafael Caldera. Al respecto Marcel Roche, entonces presidente del CONICIT señala: “supe por primera vez del CIEPE en 1969 (…,) y lo supe por trascorrales, pues no fui informado oficialmente ni consultado, como ha debido ser (….,) al margen de la vinculación del CONICIT, y desvinculado del ambiente nacional (industrial y académico, etc) se llevó a cabo de 1969 a 1973, la instalación del laboratorio (por parte de investigadores israelíes) (…) No hubo contraparte de investigadores venezolanos.” (Roche, 1987:245-246)

No fue precisamente un canto a la ciencia y la tecnología la IV República, como se ha querido hacer ver, ya que fueron fundamentalmente individualidades las que hicieron los aportes más significativos, e incluso lograron desarrollar sus aportes con recursos muy limitados. Al respecto recordemos que el desconocido Baruj Benacerraf, premio nobel en Medicina y Fisiología 1980, nativo de Venezuela, “creo_dice Marcel Roche_ que, en Venezuela, Benacerraf hubiera tenido más dificultades en llevar a cabo sus investigaciones. Hubiera sido afectado por los presupuestos para la ciencia que suben y bajan intempestivamente, nuestra nefasta tendencia a cortar la cochina en partes iguales y a favorecer por igual al destacado y al mediocre, nuestro turbulento ambiente social y el omnipotente virus político.” (Roche, 1987:208) (Refiere Marcel a un artículo publiado en El Nacional, el 8 de noviembre de 1980)

Por eso el problema no solo es de políticas de Estado sino también de imaginarios sociales construidos y afianzados como mentalidad colectiva, de la misma manera que se ha legitimado la corrupción también se ha interiorizado el mito del minotauro (Uslar Pietri mediante_ es el petróleo. El mito del minotauro ha sido legitimado por el rentismo petrolero que generalizó en el inconsciente colectivo que todo político tiene la responsabilidad de repartir la renta, y garantizar el bienestar social sin nada a cambio, tesis que por cierto se afianzó desde 1945, como recuerda Luis Ricardo Dávila: “con fines políticos, AD como partido conductor de las luchas democráticas y populares, al llegar el 18 de octubre de 1945, puso el mayor énfasis no en el destino productivo (inversión) de la siembra del petróleo, sino en el destino distributivo (consumo) de la renta petrolera, para obtener apoyos políticos, para manejar el capital humano nacional (educar, sanear, alimentar y domiciliar) y crear las condiciones de consolidación del mercado interno, con un alto poder de compra.”[1] No es casual que el mismísimo Rómulo Betancourt dijera en 1945 que: “Nosotros comenzaremos a sembrar el petróleo. En créditos baratos y a largo plazo haremos desaguar hacia la industria, la agricultura y la cría, una apreciable parte de esos millones de bolívares esterilizados, como superávit fiscal no utilizado en las cajas de la Tesorería Nacional” (Citado por Dávila, 2006. Rómulo Betancourt , Alocusión a la nación 30 de octubre de 1945.)

El paradigma dominante, en nuestras universidades públicas y privadas, en la V República sigue apostando por los códigos del mundo empresarial, como si fuera el único desideratum del ser universitario, sin pensar en la sustentabilidad del modelo económico. Muy al revés de las políticas de Estado que apuestan por un sistema de mayor inclusión. Se pretende señalar que la finalidad fundamental de la universidad sea la productividad económica, hasta el punto que se adiestra a los docentes para que asuman “el éxito académico casi exclusivamente en términos de crear trabajadores cumplidos, productivos, el nuevo programa conservador para una nación resurgente evade cualquier compromiso para formar ciudadanos críticos y comprometidos.” (Mc Laren, 1989:198) Se busca productividad pero a costa de un ejército que sirva al mercado y sacrifiquen el espíritu crítico. Para defender esta posición a ultranza se apela a dilemas para hipostasiar el sueño americano en los jóvenes profesionales, y se desconoce que el problema de fondo es la crisis que vive el paradigma científico tal como fue diseñado por la Modernidad. Esta visión de talante neoconservador que caracteriza a la universidad venezolana y que busca trasladar la lógica del mercado a la universidad hay que discutirla.

La supuesta neutralidad valorativa de la ciencia es otro de los problemas que debe ser analizado. Aquello de que “todo lo que es técnicamente posible es éticamente necesario,” debe ser confrontado para evidenciar los peligros inmanentes que amenazan a la sociedad. Las agendas iniciadas hace unos años en los programas del CDCHT de la ULA trajo como consecuencia un rechazo social por potenciar el uso de los transgenicos. De la misma manera se instaló una comisión de bioética, que no podido superar la ruina del tiempo. En el Táchira la degradación genética que sufren nuestros campesinos por la sobre saturación de fosforados y la acidificación del suelo sigue siendo problemas de los que tenemos dar cuenta. La tesis de Manuel Kant en la Crítica de la Razón Pura (1787), según la cual el hombre debía arrancarle los secretos a la naturaleza, en vez de convivir con ella, ha demostrado ser errónea. Hoy, más que nunca, se impone la necesidad de una complementariedad y convivencia con la naturaleza, pero esa premisa sigue siendo secundaria en el diseño del paradigma científico-tecnológico que se diseña en nuestras universidades.

La política estatal, en la V República, ha iniciado lo que se ha denominado un programa de participación ciudadana y apropiación social del conocimiento científico-tecnológico (José Miguel Cruces y Hebe Vessuri, 2005). En el entendido de que “pareciera haber bastante consenso que la ciencia en cuanto actividad necesita ser socialmente controlada porque es una fuente tanto de cosas buenas como malas, con impactos diferenciados sobre grupos de personas.” (Wynne, 2001. Citado por Cruces y Vessuri, 2005)[2] Se busca concienciar la ciudadanía para que se involucre en la toma de decisiones de las políticas de ciencia y tecnología; porque este problema no es exclusivo de los canonizados científicos. Es un planteamiento que busca mirar la ciencia y la tecnología “desde abajo”, de vincular los sectores sociales; se trata en concreto de construir una participación social de la ciencia.

En esta misma dirección, el Estado venezolano plantea un modelo de inclusión a través de los diferentes programas alternos: Universidad Bolivariana de Venezuela, Misión Sucre, Misión Alma Mater, Misión Ciencia, etc., la universidad tradicional, pública o privada, se niega a incorporarse a un proyecto que busca una universidad comprometida. No buscamos dar soluciones, proponemos unas ideas para el debate. Con ello quiero decir, que si bien los programas alternativos propuestos por el Estado venezolano no han sido suficientemente satisfactorios en términos de calidad, eficacia y eficiencia; también no es menos cierto que las políticas en materia de ciencia y tecnología han sometido a crítica el paradigma tecnocrático y presentan un camino sustentable caracterizado por la inclusión, así como, la recuperación de las técnicas ancestrales, la proyección de proyectos endógenos, además de vincular las empresas con la universidad a través del compromiso social expresado en la Ley de Ciencia y Tecnología, dando nuevas alternativas para el financiamiento científico-tecnológico. Que sea política de Estado: he aquí la novedad!. Tradicionalmente había sido la universidad la que cuestionaba la política neoliberal, paradójicamente la propuesta actualmente es al revés (Clarac, 2003); de eso se trata, de debatir. A esa voluntad con sentido apostamos.!

Pero tenemos que denunciar aquí, que si bien el proyecto tiene un fin bueno en sí mismo, en el sentido aristotélico, también la forma como se ha aplicado no ha sido tan santa. En la mayoría de los casos, no se ha reconocido la trayectoria de los investigadores expertos para los puestos de dirección, y en su defecto se han colocado no especialistas. Incluso se ha maltratado a los investigadores con trayectoria, como me lo manifestaba en una ocasión un presidente de Fundacite, con el argumento de que ahora se esta favoreciendo a las masas, y que los investigadores consagrados ya tuvieron su tiempo. Sin embargo, debo advertir que esta forma maniquea de gerenciar la ciencia y la tecnología no es nueva. Quiero recordar aquí que esta tendencia de igualar por abajo a secas, no sólo es de la V República, como recordábamos a propósito con Marcel Roche: “nuestra nefasta tendencia a cortar la cochina en partes iguales y a favorecer por igual al destacado y al mediocre.” (Roche, El Nacional, 8 de noviembre de 1980.)

En el caso que nos ocupa, nuestra exposición intenta presentar una crítica epistemológica a las visiones parciales e interesadas con criterio más político-partidita que científicas, tanto de la IV como de la V República; es decir, buscamos hacer una mirada crítica del paradigma científico-tecnológico que se propone desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología en la V República, y cuáles son los logros experimentados, que en nuestro caso sólo desatacaremos e nivel de la Educación Superior. Más aún, pensamos que esa “evaluación de la política científica y tecnológica en la V República” debe pasar también por una metaevaluación, es decir, debemos saber cuáles son los estándares contra los cuales se contrastan esas evaluaciones. El problema de la evaluación de la investigación científico-tecnológica es sin duda muy complejo, pues "no existe ninguna norma independiente. Lo primero que preguntaría al usuario un tecnólogo competente en tests de rendimiento es: ¿qué porcentaje de examinados quiere que suspendan? Sólo así puede proceder confiadamente el tecnólogo a construir los tests y entregar el resultado solicitado (...) El tests es un instrumento peligrosamente flexible cuando se queda sometido a un control político directo." (MacDonald, 1997:25). Lo mismo sucede con las evaluaciones de la ciencia y la tecnología, pues no son nunca neutras. Aquella pretensión de la supuesta neutralidad política e ideológica de la ciencia hace rato que quedo superada, luego de los aportes de K. P. Feyerabend, Thomás Kung, K. Popper, e I. Lakatos.

Por eso preguntarse por una metaevaluación de la investigación en la universidad pasa primero por preguntarse sobre qué estandar se realiza esa evaluación. Tenemos que hacer un esfuerzo especial para intentar apartar los árboles que no nos dejan ver el bosque, y superar el estado de locura dulce de una discusión polarizada políticamente, que se distrae en la discusión de lo accesorio por lo substantivo.

Pero este es un problema de la IV y de la V República, en las derechas y en las izquierdas; de allí que el que tiene el poder define cuál es y cuál debe ser la verdad; "la verdad _afirma Foucault_ no está fuera del poder, o careciendo de poder (…) la verdad es de este mundo (…) cada sociedad tiene su propio régimen de verdad, su política general de verdad: es decir, los tipos de discursos que acepta y los hace funcionar como verdaderos; los mecanismos e instancias que capacitan a uno para afirmar la verdad o falsedad de determinadas expresiones." (Foucault, 1980:131.) De lo cual podemos inferir que cada gobierno tiene su propia economía política de la verdad. He aquí la importancia de la necesaria vigilancia epistemológica (G. Bachelard), y del intelectual orgánico (Gramsci) para la construcción de una política de ciencia y tecnología sustentable y con pertinencia social.



[1] Dávila, Luis Ricardo (2005) “El imaginario perolero (petróleo e identidades nacionales en Venezuela).” En Martín Fechilla, J. y Yolanda Arnal. (Comp) Petróleo nuestro y ajeno. La ilusión de Modernidad). Caracas:UCV., p. 384

[2] Cruces, J y Hebe Vessuri (2005) Ciencia y Tecnología. Venezolan@s participan y opinan. Caracas:Ministerio de Ciencia y Tecnología., p.18

20070218

Declaraciones del Dr. Pascual Mora el 18/02/07

En América Latina, según el Dr. José Pascual Mora García

"Venezuela marcha a la cabeza en estándares de la educación"

Augusto Medina


"Por primera vez el Estado venezolano se acerca a la inversión ideal en educación. Venezuela se encuentra actualmente en una inversión del 6% del PIB, y si tomamos en cuenta que la cifra ideal sugerida es del 7% del PIB, para los países desarrollados, nos permite decir que estamos en un ideal óptimo".

El pronunciamiento lo hizo el doctor José Pascual Mora García, vicepresidente nacional de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación, al afirmar que Venezuela marcha a la vanguardia de los estándares de la educación en América Latina.

Dice que esta inversión evidentemente que se reporta en los logros alcanzados en los últimos ocho años; "sobre todo si tomamos en cuenta que es a partir de 1998 cuando se logra revertir el crecimiento negativo de la matrícula en educación, situación que se había reportado desde 1988 (Cfr. Bravo Jáuregui, Revista de Pedagogía UCV). Revertir el crecimiento negativo de la matrícula quiere decir que se supera la contradicción según la cual crece la población pero disminuye el número de estudiantes en la educación formal".

--- El propio Luis Bravo Jáuregui ha demostrado en sus análisis que es innegable el crecimiento de la matricula escolar desde 1998, la cual se mantuvo sostenida hasta el 2003, y ampliada con las misiones, llegando incluso a afirmar que: las escuelas bolivarianas constituyen la mejor acción pedagógica emprendida por la actual administración (…) siendo un programa sustentable en el tiempo”.

Estima que en Venezuela se ha demostrado que se puede crecer en educación sin estar sometida al imperio del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

---Para los entendidos, la UNESCO dejó de ser desde la década de los ochenta la única instancia que define las políticas en educación. Aún, a su pesar, Venezuela trabaja de forma coordinada con la UNESCO para dar cumplimiento y seguimiento a las metas del milenio establecidas en el 2000. Igualmente, existe un informe País, respaldado por las Naciones Unidas, en el que se expresan los progresos de Venezuela en diferentes sectores para mejorar las condiciones de vida de todos sus ciudadanos, en especial de las familias pobres---dijo.

Apunta que la misma Comisión Económica para América Latina y el Caribe, (CEPAL)) ha tenido que enmendar sus cifras erróneas relativas a Venezuela. "La verdad es que a Venezuela no se le perdona que no haya seguido las políticas del Banco Mundial, que había pasado a ejercer una hegemonía intelectual y financiera por encima de las políticas educativas de los Estados nacionales, “absolutizando” el mercado como agente de regulación social. Desde entonces se quiere hacer ver, mediante un sofisma, que el paradigma educativo debe ser analizado análogamente y definido por la tasa de rentabilidad en educación; es decir, que debe presentar un rendimiento anual similar al que experimentan las cuentas bancarias".

--- He aquí la paradoja de utilizar el paradigma estadístico como único referente a la hora de presentar resultados en educación, a secas. Porque nos olvidamos que no existe neutralidad ideológica a la hora de establecer las cifras. Más aún diríamos, dime para quién trabajas y te diré qué quieres presentar como cierto. Es necesario, en este sentido, superar la visión del investigador que denominaría “investigador pen driver”, es decir, aquel que se dedica a bajar información de los portales pero sin digerirla---aseguró.

Para J. Pascual Mora García, es irresponsable e incluso "estaríamos cometiendo delitos contra la patria al afirmar que en Venezuela estamos por debajo de Bolivia y Haití en educación, cuando justamente somos nosotros quienes les servimos de modelo".

Revela que México, que es uno de los países con mayor estándar de calidad en educación en América Latina, tiene unos 8000 científicos para una población de 100 millones de habitantes, o sea, un investigador por cada 10.000 habitantes; en Chile hay 5, en Brasil hay 6, en España hay 7, en Alemania hay 32, y en Japón hay 40.

--En el caso de Venezuela, estamos alcanzando los 5000 científicos (FONACIT), para una población de 26 millones de habitantes.

© copyright: Diario La Nación. Domingo 18 de Febrero de 2007

http/www.lanacion.com.ve

20070212

Congreso en México














La UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE TAMAULIPAS (UAT), a través de la UNIDAD ACADÉMICA MULTIDISCIPLINARIA DE CIENCIAS, EDUCACIÓN Y HUMANIDADES (UAMCEH); y el CUERPO ACADÉMICO DE HISTORIA Y SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN IBEROAMERICANA (CAHSEI); conjuntamente con RUDECOLOMBIA (Red de Universidades de Colombia), Grupo de Investigación de Historia de la Educación (HEDURE-ULA), la SOCIEDAD DE HISTORIA DE LA EDUCACIÓN LATINOAMERICANA (SHELA), el GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD LATINOAMERICANA (HISULA) y el auspicio académico de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (Colombia), la Universidad de Guadalajara (México), la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Venezuela), UNINOVE (Brasil), Universidad Pablo Olavide (España), Universidad de León (España), Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), Universidad de Valencia (España), Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (Honduras), Universidad de los Andes-Táchira (Venezuela), Universidad Libre de Berlín (Alemania); CONVOCAN a la comunidad académica nacional e internacional:

A la celebración del V CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE HISTORIA Y PROSPECTIVA DE LAS UNIVERSIDADES DE EUROPA Y AMERICA.
Que se llevará a cabo en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, campus CD. Victoria, Tamaulipas, México, durante los días 24, 25 y 26 de octubre de 2007, bajo el lema: “Universidad y Nación: historia y realidad”

PRESIDENTE DE HONOR
Ing. José María Leal Gutiérrez
Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas

COMITÉ CIENTÍFICO INTERNACIONAL

Dra. Diana Soto Arango (Col.),

Dra. María Cristina Vera (Arg.),

Dr. Reinaldo Rojas (Ven.),

Dra. María Isabel Lafuente (Esp),

Dr. Jesús Paniagua Pérez (Esp.),

Dr. Juan Marchena (Esp.)

Dr. Armando Martínez Moya (Méx.),

Dr. Héctor Cappello (Méx.),

Dr. Víctor Cruz-Reyes (Hon.),

Dra. Rosario Valpuestas (Esp.),

Dr. Javier Ocampo (Col),

Dr. Olmedo Vargas (Col.),

Dr. José Rubens Jardilino (Bra.),

Dr. José Pascual Mora (Ven.),

Dra. Miriam Báez Osorio (Col.),

Dra. Remedios Ferrero (Esp) y

Dr. Carlos Rincón (Al.).

COMISIÓN ORGANIZADORA

Dr. Antonio E. de Pedro
Coordinador General
antonio@factoriaperroverde.com
adepedro@uat.edu.mx
Dr. Luís Fernando Villafuerte
Secretario Ejecutivo
fvillafuertev@hotmail.com

COMISIÓN EJECUTIVA

Maestro Pedro Espinoza,

Maestro Humberto Rodríguez,

Dr. José María Lopéz,

Dra. Josefina Guzmán,

Maestra Rosa Delia Cervantes,

Maestra Rosa Delia Castro,

Maestro Luís Acuña,

Dr. F. Héctor Saldivar,

Dr. Francesc Tort.

Dicho CONGRESO INTERNACIONAL se llevará a cabo bajo las siguientes modalidades:

SIMPOSIOS

MESAS DE TRABAJO

CONFERENCIAS MAGISTRALES

El V Congreso Internacional sobre Historia y Prospectiva de las Universidades de Europa y América admitirá la organización de SIMPOSIOS que serán propuestos por grupos de investigadores. Cada simposio deberá ser propuesto a la Comisión Organizadora con sus ponentes y un coordinador para su consideración y aprobación. La fecha límite será el 31 de agosto de 2007.
Se aceptarán resúmenes de ponencias libres para su calificación y aprobación hasta el 31 de agosto. Las ponencias aprobadas deberán consignarse para su inclusión en el programa final del evento antes del 15 de septiembre. DE LO CONTRARIO NO ENTRARAN EN EL PROGRAMA, NI LOS RESUMENES SERÁN PUBLICADOS EN EL LIBRO MEMORIA DEL CONGRESO.

Fuente: http://www.uamceh.uat.edu.mx/congreso/vcongreso.htm

Congreso Iberoamericano

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Historia de la Educación en el Bicentenario de la Independencia Latinoamericana

“Una nación no cabe en un colegio, mucho menos en una escuela. Las escuelas y los colegios no educan ciudadanos, sino letrados." Simón Rodríguez

VIII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana

Primera Circular

Contactos, cruces y luchas en la historia de la educación latinoamericana

El VIII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana se plantea comprender y analizar la historia de los contactos culturales y pedagógicos en América Latina. Para ello propone recuperar tanto los procesos de mezcla, fusión e hibridación como las tensiones entre tradiciones locales, nacionales, regionales y continentales que se manifestaron en las prácticas concretas, en las producciones intelectuales y en las políticas educativas que tuvieron lugar en la historia del Continente.

Es claro que los contactos no fueron siempre armoniosos, sino que estuvieron signados por tensiones y conflictos. Por eso la educación latinoamericana fue un espacio de lucha donde distintos sujetos individuales y colectivos postularon visiones y tácticas disímiles marcadas por la asimetría y la desigualdad. En esos cruces emergieron propuestas restrictivas y propuestas democratizadoras que conllevaron estrategias de conocimiento y emprendimientos educativos de distinto alcance

El Congreso tiene como interés especial promover el análisis histórico sobre las múltiples relaciones entre sujetos, comunidades, instituciones y Estados, así como sobre las marcas ocasionadas por las fracturas que atraviesan la historia de la educación latinoamericana.

LUGAR Y FECHA DE REALIZACION DEL CONGRESO

El VIII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina) entre el 30 de octubre y 2 de noviembre de 2007.

INSTITUCION ORGANIZADORA

Sociedad Argentina de Historia de la Educación

OBJETIVOS

El VIII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana hace suyos los siguientes objetivos propuestos por el VII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana realizado en Quito (Ecuador) en 2005:

-Contribuir a la comprensión de las relaciones pasado-presente entre la educación, la cultura y la sociedad en América Latina, como soportes fundamentales de las condiciones y transformaciones de fondo de estas sociedades.

-Reflexionar sobre los diferentes enfoques y metodologías de la investigación en el campo de la historia de la educación y valorar su desarrollo y avance científico.

-Ampliar y consolidar redes de intercambio y cooperación académica de carácter individual o institucional para favorecer el estudio de la historia educativa regional.

-Impulsar mecanismos de comunicación académica entre grupos especializados e interdisciplinarios que propicien el análisis histórico comparativo.

-Analizar y debatir sobre los problemas contemporáneos del desarrollo de la educación en nuestros países, señalando las debilidades y fortalezas, las similitudes y diferencias en los grandes procesos de reformas educativas del siglo XX.

Y agrega los siguientes:

-Promover la discusión historiográfica sobre los estudios de historia de la educación en América Latina.

-Propiciar la realización de balances históricos sobre el papel jugado por la educación en la construcción de la esfera pública en América Latina.

-Estimular la ampliación de trabajos que investiguen sobre los distintos sujetos de la educación latinoamericana, recuperando la pluralidad y la heterogeneidad que los constituye.

-Fortalecer la participación de las nuevas generaciones de historiadores de la educación y la consolidación de espacios de investigación y docencia sobre la historia de la educación latinoamericana

TEMAS DEL CONGRESO

1. Historiografía de la educación

2. Historia del currículo y de los saberes escolares

3 Cultura política y educación en la historia de América Latina

4. Historia de la enseñanza de la lectura y escritura

5 Historia de las prácticas pedagógicas, escolares y educativas

6. Historia de la formación docente

7. Interculturalidad en la historia de la educación

8. Estudios de género en la historia de la educación

9. Historia del pensamiento pedagógico

10. Historia de los movimientos y las luchas sociales por educación

11. Historia de las Universidades y la formación de intelectuales

12. Historia de la Infancia y la juventud

ORGANIZACIÓN DEL CONGRESO

Como en ocasiones anteriores, el Congreso tiene como organización básica la construcción de paneles temáticos propuestos por Coordinadores o armados por la Comisión Organizadora.

Ponencias Libres: serán enviadas por el o los autores (en un máximo de tres) a uno de los Temas del Congreso. La Comisión Organizadora las ubicará en paneles afines

Paneles propuestos: serán enviados por sus Coordinadores a alguno los Temas del Congreso, y deberán contar con un mínimo de seis y un máximo de doce integrantes de distintos países. Deberán tener comentaristas, pudiendo serlo los mismos Coordinadores u otras personas sugeridas por estos.

La propuesta debe contar de:

-Titulo del Panel-CV mínimo de los Coordinadores (máximo de dos) y de los Comentaristas (máximo de dos).

-Resúmenes de las ponencias incluidas en el Panel.

CRONOGRAMA

Antes del 30 de abril: Presentación de propuestas de paneles y de resúmenes de ponencias libres31 de mayo: Comunicación de su aceptación.

Antes del 31 de agosto: Presentación de ponencias completas para su publicación electrónica

COMITÉ CIENTIFICO ORGANIZADOR

Pablo PINEAU (UBA)

Teresa ARTIEDA (UNNE)

Adrián ASCOLANI (UNR)

Sandra CARLI (UBA)

Delfina DOVAL (UNER)

Inés DUSSEL (FLACSO)

Cristina LINARES (UNLu)

Laura MANOLAKIS (UNQ)

Lidia RODRIGUEZ (UBA)

Myriam SOUTHWELL (UNLP)

Mirta TEOBALDO (UNComahue)

COMITE CIENTIFICO ASESOR

Rubén CUCUZZA (UNLu) Edgardo OSSANNA (UNER) Adriana PUIGGROS (UBA)


SECRETARIA GENERAL

Belen MERCADO (UBA)Los idiomas oficiales del Congreso son el español y el portugués.

Consultas en:
http://www.sahe.org.ar/

Ilustración: quipu andino

Adhesiones recibidas

  • Dr. Frank Simon. Presidente International Standing Conference for the History of Education
  • Dr. Joaquim Pintassilgo.Coordenador da Secção de História da Educação da Sociedade Portuguesa de Ciências da Educação
  • Dr. Julio Ruiz Berrio. Universidad Complutense de Madrid
  • Dr. Marcelo Caruso. Consejo de Redacción Revista Paedagógica Histórica
  • Dr. Miguel Somoza Rodríguez. Universidad Nacional de Educación a Distancia. España
  • Dr. Pablo Pineau. Presidente Sociedad Argentina de Historia de la Educación
  • Dr. Pablo Toro Blanco. Secretario de la Sociedad Chilena de Historia de la Educación
  • Dr. Pascual Mora García. Vice-presidente de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación
  • Dr. Reinaldo Rojas. Presidente de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación
  • Dra. Diana Vidal. Presidenta de la Sociedad Brasilera de Historia de la Educación
  • Dra. Gabriela Ossenbach. Universidad Nacional de Educación a Distancia, España
  • Dra. Guadalupe Soasti. Coordinadora VII Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana. Ecuador
  • Dra. Maria del Mar del Pozo Andrés. International Standing Conference for the History of Education
  • Dra. María Esther Aguirre Lora. Presidenta de la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación
  • Dra. María Nieves Gómez. Presidenta de la Sociedad Española de Historia de la Educación
  • Dra. Oresta López. El Colegio de San Luis. México

Redacción

Fuente: http://comisionbicentenario.blogspot.com/2007/01/viii-congreso-iberoamericano-de.html

20061231

Junta Directiva 2004-2006

Reinaldo Rojas (UPEL-IPB)
Presidente

José Pascual Mora-García (ULA-Táchira)
Primer Vicepresidente

Iván Hurtado León (UC)
Segundo Vicepresidente

Lucila Mujica de Asuaje (UPEL-IPB)
Secretaria

Abraham Toro (UC)
Tesorero

Nevi Ortin de Medina (LUZ)
Bibliotecaria-Archivera

Armando González Segovia (UNELLEZ)
Coordinador de Publicaciones

Nefer Álvarez (UPEL-IPB)
Yolanda Aris (M.E)
Luis Cortés (Fundaci
ón Buría).
Vocales

20060910

Comisión Bicentenario de la Independencia Latinoamericana

Propuesta de creación de una Comisión de Historia de la Educación para el Bicentenario de la Independencia Latinoamericana

Estimado colega:
Me dirijo a Ud., y por su intermedio, a la Comisión Directiva de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación, con el objeto de invitarlos a incorporarse a la propuesta de creación de una Comisión de Historia de la Educación para el Bicentenario de la Independencia Latinoamericana.
Le adjunto la circular inicial para su consideración y le informo que a la fecha se han pronunciado en favor de la iniciativa:

Por la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación, Dra. María Esther Aguirre Lora.

Por la Asociación Colombiana de Historiadores de la Educación, Dr. Alberto Martínez Boom.

Por el Taller de Estudios Históricos THEIS de Ecuador, Dra. Guadalupe Soasti.

Por la Sociedad Brasilera de Historia de la Educación, Dra. Diana Vidal.

Por la Sociedad Argentina de Historia de la Educación, Dr. Pablo Pineau.

Por la Sociedad Española de Historia de la Educación. Dra. Nieves Gómez García

Por la Sección de Historia de la Educación de la Sociedad Portuguesa de Ciencias de la Educación, Dr. Joaquim Pintassilgo

Por la Internacional Standing Conference for the History of Education, Dr. Frank Simon

Así mismo se manifestaron en forma privada varios investigadores y docentes tales como la Dra. Oresta López (México), Dr. Alejandro Álvarez Guerrero (Colombia), Dr. Marcelo Caruso (Argentina), Dr. Vicente Peña Saavedra (España), Dr. Miguel Somoza Rodríguez (España), Dra. Gabriela Ossenbach (España), Mónica Maud (Argentina), entre otros; y acaba de enviar su adhesión el Dr. Pablo Toro, secretario de la Sociedad Chilena de Historia de la Educación.

A la espera de una respuesta favorable reciba Ud. un saludo cordial.

Prof. Rubén Cucuzza

Departamento de Educación
Universidad Nacional de Luján. Argentina


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San Cristóbal, 7 de junio de 2006

Dr. Rubén Cucuzza

Su Despacho.

Tenemos el alto honor de dirigirnos a Ud, a fin de agradecerle la comunicación del 02/06/2006. En tal sentido le ratificamos nuestro apoyo a la solicitud respecto a integrar la Comisión de Historia de la Educación para el Bicentenario de la Independencia Latinoamericana.

Para la Corporación Académica, que me honro en presidir y para nuestros distinguidos Miembros de la Junta Directiva es un inmenso honor poder participar activamente en el Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación a Realizarse en la hermana República de Argentina, el próximo año 2007.

Deseándole el mayor éxito en sus actuaciones, y ratificándole el firme propósito de colaboración institucional.

Para que así conste,

Dr. Reinaldo Rojas.

Presidente

Dr. J. Pascual Mora García

Vice-presidente

Responsable de Internacional, de la SVHE

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Dr. Reinaldo Rojas

Dr. J. Pascual Mora García

Estimados Colegas

En nombre de la Sociedad Argentina de Historia de la Educación deseo expresarles mi agradecimiento por el apoyo a la iniciativa de integrar una Comisión de Historia de la Educación para el Bicentenario de la Independencia Latinoamericana.

No podía estar ausente Venezuela en la conmemoración de los acontecimientos que sacudieron nuestro continente y el mundo eurooccidental doscientos años atrás por la indiscutible impronta de la gesta bolivariana.

Y mucho menos desde la historia de la educación siguiendo la huella de Simón Rodríguez y su mandato imborrable: "o inventamos o erramos".

Estamos abiertos a sus sugerencias y nos mantendremos en contacto desde ya para el mejor desarrollo de las tareas.

Va un saludo muy cordial que hago extensivo a los miembros de la Junta Directiva de la SVHE.

Rubén Cucuzza


20060825

ESTATUTOS

(Aprobados en la Asamblea General fundacional del 20 de noviembre de 2004)

CAPITULO I

DE LA NATURALEZA Y FINES DE LA SOCIEDAD

Denominación, Objetivo y Domicilio

Artículo 1. La Sociedad Venezolana de Historia de la Educación (SVHE) es una Sociedad Civil con personería jurídica y patrimonio propio, integrada por investigadores de la ciencia de la historia y disciplinas afines, con el objeto de promover la investigación, estudio y difusión de los anales de la Historia de la Educación Venezolana y de las tendencias de investigación histórico-pedagógica que se desarrollen en el país.

Artículo 2. La Sociedad Venezolana de Historia de la Educación fija su domicilio en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara. Con sus respectivos capítulos a nivel regional.

CAPÍTULO II.

DE LOS MIEMBROS

Artículo 3. La Sociedad Venezolana de Historia de la Educación está integrada por miembros numerarios, correspondientes, honorarios y benefactores.

Artículo 4. Son miembros numerarios los investigadores de la Historia de la Educación venezolanos o extranjeros residentes en el país, en condición de investigadores activos, con productos intelectuales avalados por instancias académicas. En principio serán los firmantes del documento constitutivo, pero podrán ser elegidos de acuerdo a los requisitos estatutarios.

Son miembros correspondientes los investigadores que manifiesten su voluntad de incorporarse en cada región del país, con el aval de la SVHE.

Son miembros honorarios los que se hagan acreedores de tal distinción, en razón de su trayectoria académica e investigativa como investigadores de Historia de la Educación; la Junta Directiva Nacional estudiará los casos pertinentes. Los miembros benefactores reciben tal calificación en virtud de la colaboración filantrópica.

Artículo 5. Toda elección de miembro numerario deberá iniciarse mediante la proposic